El arte se podría catalogar desde lo elitista hasta lo popular, pero en realidad la construcción del arte desde la base cultural, es más relevante e interesante, puesto que surgen diversos discursos en imágenes sobre hechos reales y vivénciales, más allá de lo meramente estético y conceptual. Estos procesos que parten de iniciativas comunales, donde lo que realizan es por convicción propia y no generados por un organismo de control como, lo son las instituciones culturales, se encuentran propuestas interesantes en los diversos círculos de artistas, pero más aún cuando un grupo de artistas conformado por empíricos y profesionales deciden involucrar los talentos de su comunidad donde parten de un encuentro de saberes.

Oscar Roncancio, un jóven integrante del colectivo de artistas visuales CHINUA, de la localidad de Puente Aranda destaca su participación por su entrega total a este proyecto, pues su talento para comunicarse con las personas y lograr posicionar ideales es lo ha llevado a ser una de las cabezas principales del proyecto “Convite para el Arte Vivo un deleite para los sentidos”, este proyecto basado en el arte y la gastronomía, nace de su posición de artista junto con otros artístas más, así se unen para conseguir recursos y poder ejecutarlo, menciona que la autogestión de proyectos a veces es difícil, requiere tiempo y paciencia sin embargo cuando salen las propuestas según lo planeado, siente satisfacción y reconoce “Hay gente buena en este mundo y cree en el arte”, hasta hoy el pensamiento que lo motiva es que el proyecto no solo es para los artistas visuales sino también para las personas de su comunidad con grandes talentos y conocimientos como el carnicero, el panadero, el tendero, etc. Y el encuentro de estos saberes genera intercambios y acuerdos, así mismo resalta que si necesita que comprendan su arte el debe formar público, y una manera es hacer partícipe a su comunidad.

Reportaje por: Sary Murillo